El melocotonero es un árbol viajero. Los cultivos más antiguos proceden de China, desde que fue llevado a Persia. Después de extenderse por los países mediterráneos desde hace más de dos milenios, fue introducido en América por los españoles.
Para disfrutar plenamente del melocotón, hay que consumirlo tras haber madurado en el árbol. El momento óptimo es de uno a tres días después de haberlo recolectado.
La composición del melocotón es de provitamina A (beta-caroteno), vitaminas del grupo B, vitamina C, vitamina E, potasio, magnesio y fibra vegetal.
Puede decirse que su composición es casi perfecta para la buena salud del corazón. Las vitaminas A, C y E son los mejores antioxidantes de la naturaleza, estas vitaminas favorecen el buen estado de las arterias en general, y de las coronarias que alimentan el propio corazón en particular.
Las vitaminas del grupo B son necesarias para que las células musculares del corazón se contraigan. El potasio, muy abundante en el melocotón, y el magnesio, son minerales imprescindibles para que los latidos del corazón se produzcan de forma rítmica.
Además de apenas contener grasa, el melocotón es también uno de los alimentos más bajos en sodio, con un solo milígramo (mg) por cada 100grs. de parte comestible por lo que contribuye a la dieta de personas con hipertenión arterial.



Deja un comentario